(Fuente: Lucas Martín; La Opinión de Málaga)
El Colegio de Economistas no ve cercana la recuperación, aunque destaca la subida de las exportaciones y la caída del precio de la vivienda
Aunque todavía no se ha parado definitivamente la sangría, los daños provocados por la crisis a la estructura económica de la provincia empiezan a ofrecer cifras escalofriantes. Según el registro de la Seguridad Social, citado ayer en el barómetro trimestral que publica el Colegio de Economistas, un total de 40.153 empresas han desaparecido en Málaga desde que se empezaron a entorpecer los números, o lo que es lo mismo, desde 2007, fecha considerada como la frontera entre el último periodo de bonanza y el comienzo de la depresión global.
La eliminación de empresas ha llevado aparejada una subida no menos pronunciada del desempleo, que alcanza un máximo histórico, con el 32 por ciento de la población activa, 251.700 personas en paro. El informe, relativo al cuarto trimestre de 2011, recoge, además, otros saldos preocupantes de la economía como la falta de liquidez de las empresas, que no se están viendo beneficiadas por la inyección suministrada a las entidades financieras por el Banco Central Europeo. «Si no fluye el crédito no habrá inversión ni consumo», señaló Juan Carlos Robles, decano del Colegio de Economistas de Málaga.
Los datos no invitan, según Robles, a fantasear con la posibilidad de un milagro. De acuerdo con la institución, la situación es «mala» y no existen argumentos que permitan sugerir una recuperación «inminente». La institución, en este sentido, asegura que durante los próximos meses continuará la inercia destructiva. «Hasta 2013 en ningún caso podemos estar hablando de cifras positivas», resaltó.
La eliminación de empresas ha llevado aparejada una subida no menos pronunciada del desempleo, que alcanza un máximo histórico, con el 32 por ciento de la población activa, 251.700 personas en paro. El informe, relativo al cuarto trimestre de 2011, recoge, además, otros saldos preocupantes de la economía como la falta de liquidez de las empresas, que no se están viendo beneficiadas por la inyección suministrada a las entidades financieras por el Banco Central Europeo. «Si no fluye el crédito no habrá inversión ni consumo», señaló Juan Carlos Robles, decano del Colegio de Economistas de Málaga.
Los datos no invitan, según Robles, a fantasear con la posibilidad de un milagro. De acuerdo con la institución, la situación es «mala» y no existen argumentos que permitan sugerir una recuperación «inminente». La institución, en este sentido, asegura que durante los próximos meses continuará la inercia destructiva. «Hasta 2013 en ningún caso podemos estar hablando de cifras positivas», resaltó.